Narran con documental 15 años de investigación en Cuatro Ciénegas

Muestra el trabajo realizado por científicos de la UNAM para la preservación de la zona, dice David Jaramillo. Los estromatolitos están en riesgo de extinguirse por la contaminación del agua dulce

¿Cómo se puede mostrar a los ojos más de lo que pueden ver?¿Cómo se puede hacer comprender a las personas que lo que hoy es el desierto de Coahuila antes fue un mar gigantesco?¿Cómo se puede informar a los mexicanos que dentro de las pequeñas pozas de agua que hay en Cuatro Ciénegas habitan los herederos de los microbios que produjeron el oxígeno que hoy respiramos? La respuesta está en el arte.

Con un robusto apoyo científico y la experiencia previa de años trabajando en fotoperiodismo, el documentalista David Jaramillo realizó y presentó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el largometraje Cuatro Ciénegas, una exploración de campo que abre los oídos y los ojos a los científicos que desde hace 15 años intentan rescatar a este ecosistema amenazado, pero que también entra a las casas y el pensamiento de los ejidatarios de la región que requieren del agua para su supervivencia.

En las pozas de color azul turquesa y verde jade que están distribuidas en Cuatro Ciénegas, habitan los estromatolitos, que son los organismos vivos más antiguos de México. Colonias de esos microorganismos habitan desde hace 3 mil 800 millones de años en esa zona y están en riesgo de extinguirse por la disminución y contaminación del agua dulce. Su importancia para nosotros radica en que fueron los seres vivos que cambiaron la atmósfera del  planeta que antes estaba llena de carbono, en forma de metano, y la volvieron una esfera de oxígeno.

“Ahí en Cuatro Ciénegas están los descendientes de los seres que transformaron a este planeta de un lugar de color rojo y anaranjado a un lugar azul y verde, lleno de vida”, dice a Crónica David Jaramillo, quien afirma que su encuentro con Cuatro Ciénegas fue realmente atípico. Primero vio una fotografía del lugar en la revista National Geographic. Se sorprendió al saber que ese lugar está en México y pegó la fotografía en una pared de su casa. Un mes después, sin haberlo imaginado, recibió una invitación para acudir como artista invitado a un proyecto de educación ambiental que realiza en Cuatro Ciénegas Liliana Rivapalacio, de la asociación  civil ConcentrArte.

“En ese viaje trabajamos con los niños que son hijos de los ejidatarios de la zona, desde kínder hasta secundaria. Entonces, a través del juego, el arte y la experiencia lúdica asimilamos todos, de una manera fluida, la importancia de este ecosistema. Fue con los niños que me di cuenta que tenía que hacer un documental pues de ellos aprendí qué es un estromatolito, qué es una tortuga endémica, cuál es la problemática del agua en el desierto y cuáles son las necesidades y carencias de las comunidades para sobrevivir”.

BAGAJE CIENTÍFICO. Tras la primera aproximación a Cuatro Ciénegas, David Jaramillo comenzó a colectar fragmentos de video en alta definición o HD. Posteriormente empezó a hacer entrevistas y contactó a los líderes científicos de la UNAM que han trabajado 15 años en la zona, Valeria Souza y Luis Eguiarte.

“Yo llegué 13 años después de que ellos empezaron su trabajo en Cuatro Ciénegas, pero a través de sus palabras pudimos describir lo que han sido estos años de investigación y educación ambiental. En el documental se puede ver el esfuerzo que ha hecho mucha gente para tratar de salvar este lugar único, pero también se ve algo muy valioso: el trabajo que han hecho los científicos de la UNAM para involucrar a los jóvenes del lugar en la preservación pues lograron instalar un laboratorio de biología molecular en la preparatoria de uno de los ejidos y ahora ves a los jóvenes extrayendo ADN de bacterias. Esto les abre a ellos otra opción de vida diferente al narco o a la migración y los involucra en el cuidado”, subraya el director del documental.

El documental, que será estrenado en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, recorrerá pronto otros circuitos de festivales, pero gran parte de las imágenes y contenidos ya se pueden mirar en la página http://www.documentalcuatrocienegas.com/

“En la actualidad ya hay más de 100 investigadores trabajando en la zona, pero es necesario que más gente conozca la problemática pues es una zona de mucho desempleo y ningún ecosistema se puede salvar si no se considera a las personas que ahí habitan y para eso faltan más estrategias de desarrollo”, dice David Jaramillo.

 Fuente: La Crónica/Antimio Cruz

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