Obra privada acelera en los estados del país

En ocho entidades se observó dinamismo en este sector contratante de la construcción: Chiapas, Guerrero, Nayarit, Coahuila, San Luis Potosí, Yucatán, Baja California y Sonora.

El valor de construcción por parte del sector privado en las entidades del país alcanzó un valor total de 81,710 millones de pesos, que representó un crecimiento de 5.4% a tasa anual real en los primeros cuatro meses del año, 4.8 puntos porcentuales mayor a la variación de igual periodo del 2016.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se observó una tendencia de aceleración en ocho estados: Chiapas (de 5.9 a 128.4%), Guerrero (de 6.0 a 34.4%), Nayarit (16.3 a 36.5%), Coahuila (de 1.7 a 17.8%), San Luis Potosí (de 33.7 a 43.7%), Yucatán (7.2 a 16.4%), Baja California (de 5.6 a 14.0%) y Sonora (de 3.0 a 6.5 por ciento).

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), afirmó que “la obra pública tuvo recortes importantes en los dos últimos años, por lo que las constructoras se reinventaron; hubo menos contratos por parte del gobierno y buscaron obras del sector privado”.

Por su parte, el especialista del Tecnológico de Monterrey, Raymundo Tenorio, refirió que en casos como Nayarit y Chiapas, hubo incentivos a desarrollos y parte de la política de algunas empresas corporativas fue ampliar algunos complejos.

Sobre la economía chiapaneca, Kristobal Meléndez agregó que debido a las expectativas en torno a las Zonas Económicas Especiales, puede que se haya previsto un crecimiento de demanda de vivienda en esta zona en el futuro, y una de las estrategias de algunas constructoras haya sido ir estableciendo algunas edificaciones.

Asimismo, el valor de obra privada entró en una etapa de recuperación en tres entidades durante el primer cuatrimestre: Tlaxcala (de -71.4% en el 2016 a -16.4% este año), Tabasco (-62.2 a -16.8%) y Campeche (-48.6 a -41.9 por ciento).

El analista del CIEP añadió que Tabasco y Campeche habían tenido reducción importante en varios sectores, como parte del efecto dominó provocado por la crisis petrolera, pero, señaló, ahora hay condiciones para ver una recuperación de la inversión privada, dado que las constructoras tienen que reinventarse.

Refirió que Tlaxcala es un estado que había tenido un rezago importante en vivienda; sin embargo, ahora las desarrolladoras están buscando mercados en los cuales puedan invertir, “lugares donde una mayor cantidad de vivienda pueda colocarse (…) Tlaxcala empieza a ver nuevos proyectos de inversión para gente que está trabajando en la ciudad”.

Pérdida de ritmo

En tanto, se registró una tendencia de desaceleración en la construcción privada de cuatro territorios durante el periodo de análisis: Zacatecas, Colima, Estado de México y Oaxaca.

Raymundo Tenorio indicó que uno de los posibles factores para la pérdida de ritmo “tiene que ver con el crédito, pues en dichos estados, muchas de estas construcciones son financiadas con crédito bancario; y hubo una contracción del financiamiento a construcción inmobiliaria privada”.

Por su parte, Kristobal Meléndez refirió que en Zacatecas y el Estado de México siguen presentando un stock de vivienda abandonada, es decir, hay mucha vivienda que se abandonó y ya no se está produciendo en dichos lugares; detalló que en el modelo anterior de vivienda se construía de forma excesiva, pero actualmente se trata de que esté más cercana a los lugares de trabajo.

Recesión

Sobresale que el único estado que entró en una fase recesiva fue Veracruz, con una disminución de 45.5% a tasa anual en el acumulado enero-abril del 2017, la cual fue incluso mayor a la que registró en el 2016, de 5.3 por ciento.

El investigador del CIEP manifestó que en Veracruz, tanto el petróleo como una mala administración con el exgobernador, crearon condiciones negativas en muchos sectores y menores recursos, e incluso un aumento de desempleo, lo cual desfavoreció el despliegue de mayor obra privada.

Además, cuando las instalaciones asociadas a la extracción de petróleo pararon, expuso el analista del Tecnológico de Monterrey, generaron que la obra privada entrara en una fase recesiva.

Chihuahua, Jalisco, Nuevo León, Quintana Roo, Hidalgo, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas y, luego de mostrar tasas anuales positivas en el 2016, para este año exhibieron caídas.

En sentido opuesto, siete estados pasaron de variaciones negativas a positivas: Morelos (de -52.0 a 45.5%), Baja California Sur (-54.8 a 34.7%), Ciudad de México (-16.9 a 35.7%), Guanajuato (-27.0 a 11.9%), Querétaro (-23.4 a 10.6%), Aguascalientes (-10.9 a 16.4%) y Puebla (de -6.1 a 4.0 por ciento).

“En estos estados, en los que se da un crecimiento económico más importante (…) hay bastante Inversión Extranjera Directa e inversión pública, entonces, el sector privado observa estas condiciones) y puede ser más rentable”, dijo Raymundo Tenorio.

Acentuó que también se debe a que hay una concentración de corporaciones nacionales y extranjeras en dichas entidades, que aportan centros de decisiones y de la propia generación de obra.

La construcción del país descendió 2.8% a tasa anual real entre enero y abril de este año, porque la obra pública registró su peor nivel en los últimos 15 años.

melania.delgado@eleconomista.mx

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s