En Tetelzingo, Veracruz, tianguis de ‘huachicoleros’

La comunidad de Tetelzingo, municipio de Coscomatepec, se ha convertido en un improvisado tianguis para la venta ilegal de gasolina. En ambos lados de la carretera se ofrece combustible a los automovilistas como si se tratara de fruta de temporada.

Al acercarse al poblado empiezan a verse puntos de venta: frente a viviendas, en camionetas estacionadas a la orilla y en improvisadas carpas de mantas y palos.

A la vista de conductores –y de autoridades– se encuentran contenedores con mil 300 litros de gasolina, mangueras, filtros, embudos y garrafones de 10 o 20 litros.

No hace falta acercarse a preguntar el precio. Disminuir la velocidad es suficiente para provocar la romería: los vendedores alzan el puño con el meñique y el pulgar extendidos (simulando un dispensador) ofrecen el servicio.

¿Va a cargar? ¿Va a cargar?, repiten los vendedores, la mayoría varones de entre 20 y 25 años, aunque también hay mujeres acompañadas de menores.

Debajo de una improvisada carpa, un hombre moreno que viste pantalón café y playera negra hace maniobras con una manguera. Cuando ve un vehículo cerca, se aproxima y ofrece.

–¿Cuál es la mejor?

–Unos dicen que la roja (Magna), otros que la amarilla (Premium) –se deslinda.

–¿El precio es el mismo?

–Sí, a 10 (pesos) el litro.

Tierra de contrastes

Tetelzingo se ubica a una altura de más de 2 mil 300 metros sobre el nivel del mar, rodeada de paisajes de matices verdes que contrastan con un cielo despejado de nubes caprichosas y montañas imponentes.

La riqueza del paisaje natural contrasta con los altos grados de marginación y pobreza de los habitantes. De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), tres de cada 10 personas mayores de 15 años son analfabetos; cuatro de cada 10 viven en casas con pisos de tierra, y siete de 10 no tienen refrigerador.

Las únicas opciones de empleo para los jóvenes son la agricultura y la crianza de animales; por ello, la venta ilegal de gasolina es una fuente atractiva de ingresos.

El periodista Melchor Ocampo, quien da seguimiento a la creciente venta ilegal de gasolina en Puebla, sostiene que no es casual que esta actividad esté creciendo en poblados como Tetelzingo. Los vendedores de combustible ilegal eligen las comunidades rurales porque la gente controla los accesos, detecta vehículos extraños e identifica a quien no es de la localidad; los terrenos ejidales sirven de escondite y no se pueden realizar grandes operaciones de seguridad por las dimensiones de las vialidades, explica.

Tetelzingo, a 14 kilómetros de la cabecera municipal de Coscomatepec, está suficientemente lejos de las zonas urbanas para evadir la acción de la autoridad y lo suficientemente cerca para ser una opción de abastecimiento.

Promesas incumplidas

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, encabezó recientemente la reunión del Grupo de Coordinación Veracruz en la ciudad petrolera de Poza Rica, donde advirtió que se combatiría a las bandas dedicadas al robo y venta de combustible.

Anticipó que los cuerpos de seguridad federal y local darían con las cabezas de las redes que operan en la zona centro de Veracruz, que colinda con Puebla.

Ya contamos con información que no se tenía completa; es una cadena de actores que participan, hay quien roba y quien vende. Son delincuentes, unos como otros, y hay que romper la cadena. Hay que detener a quienes en su fase final hacen la distribución de combustible y forman una cadena productiva para ello.

El responsable de la política interna del país advirtió que las fuerzas de seguridad resguardarán el poliducto que corre de Minatitlán al centro de Veracruz y se dirige a Puebla, a la zona conocida como el triángulo rojo.

Pero las advertencias de Osorio Chong se diluyen a 300 kilómetros de Poza Rica: los habitantes de Tetelzingo venden gasolina a pleno día, a la vista de todos.

El arraigo de la venta de gasolina robada en la zona centro de Veracruz puede desembocar en violencia. El pasado 5 de marzo un grupo de personas armadas trató de rescatar un vehículo con combustible decomisado por las autoridades.

En el kilómetro 260 de la autopista Puebla-Córdoba, a 30 kilómetros de Tetelzingo, el Grupo de Coordinación Veracruz se incautó de un camión Freightliner con caja refrigerada, cargado con alrededor de 14 mil litros de hidrocarburos.

El vehículo fue llevado a las instalaciones de la Policía Federal en Orizaba; horas después arribaron alrededor de 50 personas con pistolas y machetes para recuperar la unidad.

Los agresores intentaron apoderarse de las instalaciones e hicieron un par de disparos. Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Policía Federal y corporaciones locales repelieron la agresión.

Tras un enfrentamiento, detuvieron a 11 personas; decomisaron un arma de fuego, varios machetes y cuatro vehículos.

Luego de esta confrontación, el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, admitió que la venta ilegal de gasolina está arraigada en Tetelzingo. Desafortunadamente varias comunidades están vinculadas al robo de combustible, y es toda una cadena: unos roban, otros distribuyen y otros compran.

Fuente: La Jornada/Eirinet Gómez
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