Estrenarán en EU cinta sobre “los claroscuros” de Julian Assange

Enigmático campeón de un movimiento global por la transparencia y la democracia, un títere de Rusia o un megalómano en busca de fama, son los claroscuros de Julian Assange que se muestran en un documental de Laura Poitras, ganadora de un Óscar .

Aún fugitivo de la justicia, recluido en la embajada de Ecuador en Londres desde hace cinco años para escapar de las acusaciones de abuso sexual, el fundador de WikiLeaks es retratado como personaje asediado e inaccesible.

En Risk, estrenada el año pasado en el festival de Cannes, Poitras muestra una cara más sombría de este australiano que saltó a la fama como Robin Hood mediático, confrontando la verdad de los poderosos con documentos filtrados.

Supuesto fallido

La cinta fue rodada durante seis tumultuosos años, incluido el electoral 2016 en Estados Unidos y sumerge a los espectadores hasta muy cerca del círculo más íntimo de Assange.

Ésta no es la película que pensaba hacer. Supuse que podía ignorar las contradicciones, creía que no eran parte de la historia. Estaba equivocada. Esto es la historia, dice la voz en off de Poitras en el filme.

El canal Showtime dijo que la cinta se proyectará este mes en 36 salas de Estados Unidos y se estrenará en la pantalla chica en verano.

WikiLeaks, fundada por Assange en 2006, se especializó en el pirateo de documentos clasificados, que llenaron las primeras páginas de los diarios del mundo y desafiaron a los servicios de seguridad.

El programador informático, de 45 años, pidió asilo en la embajada de Ecuador en Londres en 2012 para evitar una extradición a Suecia, país donde es objeto de una orden de detención internacional por acusaciones de abuso sexual y violación, que se remontan a 2010, aunque él niega los cargos.

El perfil de Assange que traza Poitras le sigue a su filme Citizenfour (2014), premiado también con un Óscar, sobre Edward Snowden y el escándalo del programa de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Tal vez uno de los aspectos más destacados de Risk resida en la forma en que la obra muestra la misoginia en el mundo de la tecnología: incluso Assange describe las acusaciones de agresión sexual en su contra como resultado de una conspiración feminista.

Assange llega a decir que si sus supuestas víctimas le ofrecieran disculpas, él haría lo mismo por lo que sea que hice o no para herir sus sentimientos.

El documental también sigue de cerca al experto en seguridad y aliado cercano del australiano, Jacob Appelbaum, quien revela ser también blanco de acusaciones de agresión sexual, que él rechaza.

Assange niega estar enfadado con Poitras, pero mediante los mensajes que ella lee delante de las cámaras, él aparece cada vez más distante. La realizadora atribuye esa tensión al hecho de que ella no utilizara a WikiLeaks para publicar el material de Snowden.

WikiLeaks puede jactarse de haber dado a conocer información valiosa sobre la guerra contra el terrorismo, ayudado a que surgiera la primavera árabe y haber sacado a la luz las muertes de civiles en Irak.

Más allá de la opinión que se pueda tener de Assange, su organización se mantiene como fuerza geopolítica relevante y poderosa.

Material electoral

Risk subraya también la supuesta intervención de Assange en las elecciones de Estados Unidos y sus supuestos lazos con Rusia y miembros del equipo de campaña del ahora presidente Donald Trump.

En julio, WikiLeaks publicó 20 mil correos electrónicos hackeados a la dirección del Partido Demócrata, algunos inofensivos, pero otros muy dañinos para la candidata Hillary Clinton. En octubre publicó otros miles del jefe de campaña de la ex primera dama.

Trump felicitó a Assange por la revelación, quien negó cualquier vínculo con Moscú u otro gobierno.

A pesar del foco en el oscuro mundo del espionaje, Risk también tiene su lado divertido, como la graciosa participación de Lady Gaga durante una breve visita al australiano.

Y si Poitras hubiera filmado algunos meses más, su documental quizá habría abarcado hasta la supuesta relación de la ex estrella de la serie Guardianes de la bahía, Pamela Anderson, con el fugitivo, al que habría visitado varias veces. La actriz de 49 años criticó en su sitio web la estrecha mirada que Laura ha escogido para su película.

Fuente: La Jornada/AFP
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