La Dra. Sheinbaum y la UNAM

La doctora Claudia Sheinbaum es jefa delegacional en Tlalpan desde el 1 de octubre de 2015. También es investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

La doctora Sheinbaum no es la única académica de tiempo completo de la UNAM que tiene o ha tenido un cargo público.

La legislación universitaria contempla esa posibilidad y ofrece un recurso para hacer compatibles las dos funciones. De acuerdo con el Estatuto del Personal Académico, en su artículo 97, fracción “e”, los académicos podrán gozar de una licencia por haber sido designados o electos para un cargo público de importancia. Este tipo de licencias será sin goce de sueldo y, de acuerdo con el artículo 98, fracción “d”, no podrá exceder de seis años.

Sin embargo, el Consejo Técnico de la Investigación Científica concedió a la doctora Sheinbaum una comisión —no una licencia— con el 5% de su sueldo desde que ocupó la jefatura delegacional en Tlalpan.

El Estatuto del Personal Académico de la UNAM es muy claro respecto a la diferencia entre una licencia y una comisión.

En el artículo 95, fracción “b”, se estipula que el director de una dependencia podrá conferir a un académico, con la aprobación del Consejo Técnico, comisiones para realizar estudios o investigaciones en instituciones nacionales o extranjeras, siempre que éstos puedan contribuir al desarrollo de la docencia o de la investigación y llenen una necesidad de la dependencia. Estas comisiones no podrán exceder de dos años, aunque sí son susceptibles de prórroga en casos excepcionales, por un año más.

Como es evidente, la doctora Sheinbaum debió haber recibido una licencia en vez de una comisión: ser jefa delegacional no es una actividad académica.

¿En qué beneficia a la doctora Sheinbaum que disfrute de una comisión en vez de una licencia?

No me ocupo aquí de su estatus en el Sistema Nacional de Investigadores. Me limito a examinar su situación en la UNAM.

El que ella reciba el 5% de su salario es lo de menos. El verdadero beneficio que tiene por disfrutar de una comisión es que puede acumular antigüedad laboral, lo que eventualmente le redundará en sus ingresos —ya que en la UNAM existe una prima de antigüedad que se suma al salario—, y, además, le permitirá jubilarse sin demora.

¿Qué pasará cuando su segunda comisión anual concluya el 30 de septiembre de 2017? Seguramente ella pedirá un año de prórroga extraordinaria para poder completar su periodo en la jefatura delegacional.

Ahora hagamos cuentas. Si gana la elección como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México en 2018, podrá disfrutar —ahora sí— de una licencia sin goce de sueldo por seis años y volver a la UNAM una vez que concluya ese cargo en 2024.

Ayer por la tarde la doctora Sheinbaum emitió un comunicado muy confuso en el que da a entender que ella tiene una licencia en vez de una comisión. Le hubiera venido bien leer antes el breve comunicado del Consejo Técnico de la Investigación Científica de la UNAM que ratificaba que ella goza de una comisión con goce de sueldo del 5%.

Mi opinión es que las autoridades universitarias todavía tienen mucho por aclarar.

Fuente: La Razón/guillermo.hurtado@razon.com.mx
Twitter: @Hurtado2710
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s