Utilizan casco apenas 3 de cada 10 ciclistas

Agustín Martínez, fundador de la organización, dijo que esta protección no garantiza seguridad; explicó que si se obliga su uso pueden disminuir usuarios de bicicleta

Menos de 30 por ciento de los ciclistas en la Ciudad de México usa cascos y otros aditamentos de protección, admitió la organización Bicitekas, aunque rechazó que hacer obligatorio su uso sea una medida para garantizar la integridad de los usuarios de bicicletas.

“El casco es un factor de seguridad, pero no garantiza tu integridad, pero el ordenamiento de la calle es una mejor solución, señalizaciones…, el casco es más un asunto personal, por seguridad propia, pero a nivel macro no es un factor que aumente la seguridad, pero si se hace obligatorio disminuye el uso de la bici, porque se le quita esa imagen de facilidad. Ya pasó en Australia. Y los albañiles no podrían acceder a un casco. Además, un impacto a más de 30 kilómetros por hora no lo cuentas”, explicó a La Razón el fundador de Bicitekas, A.C., Agustín Martínez.

Lamentó que tragedias como el atropello y muerte de Montserrat Paredes, el pasado 17 de noviembre en Paseo de la Reforma, hayan generado nuevamente un debate sobre la importancia de que los ciclistas usen casco y otras protecciones al momento de pedalear.

De acuerdo con el Manual del Ciclista Urbano de la Ciudad de México, que fue elaborado por Bicitekas, A.C., se recomienda el uso de distintas medidas de protección, como los chalecos reflejantes, luces, timbres, espejos, clip de pedales, pedales reflejantes y el casco, aún cuando éste último no es de uso obligatorio.

Conforme al documento, el caso protege la cabeza en caídas de menos de 20 kilómetros por hora, por lo que “se recomienda sobre todo para adultos principiantes y niños, cuyos accidentes son generalmente caídas a muy poca velocidad” . Agustín Martínez consideró que el transporte concesionario que circula en vías primarias de la ciudad como Paseo de la Reforma operan bajo el esquema hombre-camión, lo que ocasiona que el riesgo de circular sea doble: ciclistas sin medidas de seguridad y choferes con poca precaución para manejar, pues éstos “tienen que ganarle el pasaje a sus compañeros”, que aunado a su poca sensibilidad al manejar los hace “sentirse desplazados por las bicicletas”.

Debido a esto sostuvo que las autoridades capitalinas deben tener una mayor rectoría en el transporte público y no dejar éste en manos de privados, quienes “carecen de una visión integral la operación del sistema de transporte, ya que sólo buscan sacar más dinero, y eso genera estrés en los conductores”.



Protección puede reducir daño cerebral: neurólogos

Por Daniela Wachauf
daniela.wachauf@razon.com

Las lesiones más graves que sufren los ciclistas son las cerebrales, por lo que el uso del casco reduce la gravedad de los daños, consideró el neurólogo Leonardo Martínez Higuera.

“Es necesario el casco. Vemos que 80 por ciento de la gente no lo porta y es peligroso, pues cualquier caída ocasiona problemas no solo en la cabeza, sino también en las cervicales. El uso de éste puede evitar un traumatismo craneal, hemorragias, hematomas”, refirió el especialista.

Para explicar las consecuencias de no usar casco detalló que si un ciclista se golpea la cabeza contra el suelo, el impacto del cerebro contra el cráneo daña el tejido cerebral y ocasiona cambios en la manera de pensar, así como en la forma de actuar de la persona.

No obstante, dijo que a pesar de que el caso protege al usuario de bicicleta de determinados golpes, no es efectivo para otros de más gravedad; ejemplificó: “si un automóvil golpea a un ciclista a 80 o 100 kilómetros por hora lo va a ventar lejos y es mucho más grande el riesgo a que si sólo lo empujan”.

En tanto, el neurólogo y psiquiatra Luis Antonio Pando Orellana, indicó que el casco debe estar construido con poliestireno grueso y firme o de otro material que amortigue el impacto.

Explicó que el poliestireno se aplasta por el impacto, ya que absorbe la energía de éste, por lo que se reduce la probabilidad de una lesión cerebral.

Pando Orellano recordó que un caso ya no debe utilizarse después de que el ciclista sufre una caída grave y se golpea la cabeza, ya que probablemente el material amortiguador no conserve sus propiedades tras el accidente.

Aseguró que aunque el casco protege la cabeza, éste no evita daños en la columna cervical, es decir, en la nuca, y puede provocar que la persona quede paralítica o que muera.

La Razón/Eduardo Venegas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s